No, pero el efecto es buenísimo. Shadow Chair es una silla con sombra integrada diseñada por Chris Duffy. La sombra es en realidad una estructura de acero encajada en la silla que permite que se mantenga en equilibrio cuando nos sentamos en ella. Además el cuerpo de la silla está realizado en madera de abedul procedente de bosques gestionados con criterios de sostenibilidad, a través del “Forest Stewardship Council” (Consejo de Administración Forestal).
Esto último me ha resultado de lo más interesante, así que he creído conveniente explicar brevemente de que se trata: El FSC es una organización independiente, no gubernamental, internacional y sin ánimo de lucro creada en 1993, con el objetivo de promover una gestión forestal ambientalmente responsable, socialmente beneficiosa y económicamente viable en los bosques de todo el mundo.
Si os ha gustado podéis comprarla en Duffy London desde de £795 si solo queréis una (915,20 € aprox. a día de hoy), hasta £400 la unidad (469,45 €) si compráis doce, que además os la enviará en un embalaje reciclado. Todo muy “VERDE”!!!
Son muchas y diferentes las disciplinas que utilizan en sus diseños materiales reciclados y/o reciclables, así como la reutilización de objetos que han quedado obsoletos o inservibles. El diseño sostenible se ha convertido en un valor añadido en el mercado del diseño actual y son muchas las páginas dedicadas al tema. Es impresionante la cantidad de cosas que se pueden hacer de forma ecológica; piezas de decoración, muebles, revestimientos para suelos y paredes, techos y cubiertas, espacios efímeros, locales comerciales, viviendas (dentro de las cuales podemos encontrar casas prefabricadas, casas de asentamiento fijo e incluso bloques de apartamentos), ropa, complementos y un largo etcétera. Incluso existen tiendas especializadas dedicadas a la venta de objetos hechos exclusivamente de materiales reciclados y reutilizados.
Pero esta tendencia no solo representa un beneficio medioambiental, además es un incentivo en forma de reto para el diseñador, que requiere una mayor dosis de imaginación y un punto extra deinspiración, por ejemplo a la hora de elegir los materiales y como utilizarlos. Prácticamente cualquier cosa vale y eso abre un amplio abanico de posibilidades. Piezas de avión, cubiertos desechables, botellas de plástico y cristal, neumáticos, ruedas de bicicleta, tubos de instalaciones, balones de baloncesto, teclados de ordenador, señales de tráfico, manillares de motocicletas, cinturones de cuero... Todo es reconvertible y reutilizable. Como ejemplo el torneo de Roland Garros de 2008, en el que se utilizaron 80.000 pelotas y con las que se fabricaron suelos sintéticos para instalaciones deportivas.
También se pueden crear nuevos materiales a partir, entre otras muchas cosas, de desperdicios de construcción, defectos de producción o excesos de fabricación, que además evita que se genere una buena cantidad de desechos. Porcelanosa sin ir más lejos utiliza los sobrantes producidos durante la fabricación de suelos cerámicos para la producción de una línea de gres ecológico. El resultado es un suelo que genera menos residuos, consume menos materias primas y ahorra energía.
Como resumen, he hecho una selección de lo que me ha llamado la atención dentro de todo lo que se puede encontrar en la red. Así que os invito a que echéis un vistazo y os unáis al diseño ecológico, constructivo y responsable.
Sillón hecho con botellas de plástico. De Pawel Grunert.